viernes, 11 de febrero de 2011

"Dos velas para el diablo" Laura Gallego

Hola a todos. Aquí os muestro dos de las portadas con las que se ha editado este libro, yo tengo la de las velas.



Lo que más me atrajo de este libro en un primer momento, además del título, que es espectacular, fue la sinopsis:

Hoy día, ya nadie cree en los ángeles. Sin embargo, hay gente que sí cree en los demonios. Pero los ángeles existen y han existido siempre. ¿Que como lo sé? Porque mi padre era uno de ellos. El problema es que, cuando los ángeles te dan la espalda, ¿en quién puedes confiar?

El padre de Cat, un importante ángel milenario, ha sido terriblemente asesinado, posiblemente por algún demonio, que lucha en la interminable guerra entre ángeles y demonios. Cat decide vengar su muerte, y esto la llevará a recorrer muchas ciudades europeas, en busca del asesino de su padre. Contará con el apoyo de su único amigo Jotapé, y se inmiscuirá de lleno en un mundo lleno de seres del cielo y del infierno. Los ángeles parecen no querer ayudarla, así que cuando un demonio se cruza en su camino, y si encima ese demonio es ciertamente irresistible, tendrá que dejar de lado sus prejuicios y embarcarse en la gran aventura.

Es una historia autoconclusiva, aunque el final es en cierto modo abierto, y da pié a que cada uno se imagine que pasará en un futuro. Esta historia me ha encantado por varios motivos. En primer lugar quiero destacar que me ha gustado mucho el recorrido que nos hace explicando la historia de ángeles y demonios, que aunque una parte sea inventada, también hay trabajo de documentación de base. También es muy interesante el cambio de escenario que realiza la autora, recorriendo varias ciudades europeas.

La forma de narrar es por así decirlo muy viva, nos hace conocer perfectamente a la protagonista, Cat, que tiene garra, es atrevida y se lanza a la aventura siempre. El ritmo es perfecto, te engancha desde la primera página, y de hecho esto no podría ser más verdad, porque lo empecé a leer de casualidad y ya no pude parar. Es lo primero que leo de esta autora, y quiero seguir leyendo obras suyas en seguida, porque escribe realmente bien.

La construcción de los personajes me encanta, tanto Cat, con su personalidad fuerte y arrolladora, tremendamente independiente; como Angelo, un irresistible "chico" que os irritará y enamorará a partes iguales. Los secundarios, señalando aquí diversos ángeles y demonios extremadamente interesantes, y cuyos nombres os resultarán familiares, tienen también peso en la obra. El comportamiento de los mismos se mantiene fiel a su personalidad durante toda la narración.

En resumen una obra muy bien hilada, de una excelente escritora como es Laura Gallego, que nos sumerge de lleno en una batalla comenzada hace milenios, y en un mundo ancestral que nos dejará con muchas ganas de más. Todo ello contado con una voz narrativa fresca y vibrante, que no os dejará despegar los ojos de las páginas hasta terminar.

Feliz fin de semana, que espero esté plagado de besos!

viernes, 4 de febrero de 2011

Concurso del blog Villa Vampiro

Hola a todos!!!

Aquí dejo yo mi aportación al concurso de Dulce Cautiva, que está en la barra a vuestra izquierda. Tenía que ser un pequeño relato que versara sobre vampiros, y si se quería algún otro ser sobrenatural.

NOCHE DE CAZA


La mandíbula le temblaba visiblemente. Podía paladear el miedo en la boca, seca y muy amarga. Se mantenía inmóvil para que aquél depredador no la encontrara, ayudada por el terror paralizante que sentía. Aquel ser era un animal, estaba en plena caza, y la presa era ella. Una presa dulce como la miel, y que aquella noche saciaría a Rivanok por completo. Laura se escondía en el hueco lateral entre la pared y un enorme armario de madera. Se encontraba en una casa muy antigua, el aire estaba viciado y lleno de polvo. Se obligó a no respirar profundamente, porque seguramente llegaría a estornudar. Aquel caserón era lo primero que había encontrado cuando detectó la presencia de aquel ser en la calle. Por algún extraño motivo, Laura era capaz de sentir la naturaleza de las personas. Con solo estar cerca de ellas, podía determinar cual era la emoción que las impulsaba en cada momento. Y en aquel ser lo había captado claramente, lo movía el deseo. Pero no un deseo puro y limpio, uno descarnado y tan potente como nunca antes había sentido ninguna otra emoción.

- Pequeña sé que estás aquí- Rivanok inhaló fuertemente el aire-, puedo oler tu miedo… y tu dulce sangre.

Laura dejó de respirar, sintió como su mente se iba llenando de bruma. No podía desmayarse, se dio un fuerte pellizco en el brazo para mantenerse consciente. Deseó fervientemente morir en ese momento, antes que seguir agonizando con aquella espera, que seguro también le conduciría a la muerte. Se movió un poco intentando calcular lo que tardaría en alcanzar la puerta que tenía en frente, que conducía a un jardín. El ser no había llegado aún a la habitación, así que decidió arriesgarse. Inhaló con fuerza y salió a la carrera hacia la cristalera que le llevaría a su libertad. Cogió el tirador de la puerta que conducía al jardín y tiró de él. La puerta cedió y se abrió en su dirección, una sonrisa empezó a abrirse paso en los labios de Laura. Pero de pronto, una mano fuerte y grande, se estampó por encima de las suyas en la puerta y la cerró de golpe. Esa misma mano, la cogió con rapidez y sorprendente delicadeza de ambas muñecas, haciendo a Laura girarse y ponerse cara a cara con su perseguidor. Le dejó los brazos por encima de la cabeza, y acercó su cuerpo a centímetros del de la chica. Laura levantó la rodilla con todas las fuerzas que pudo reunir, clavándosela en los genitales a su futuro asesino. Rivanok soltó un suspiró de indignación pero no soltó a su presa.

- Niñata consentida…- la miró con lascivia, pensó que aquella chica era realmente preciosa- , ¿es que ahora no os enseñan a presentaros a los desconocidos?

Rivanok cogió a Laura fuertemente de la mandíbula y posó sus gruesos labios sobre los de ella. Los presionó ligeramente, soportando el rechazo de la chica, y con sus afilados incisivos le mordió el labio inferior suavemente. Se separó de ella, y mirándola a los ojos, le lamió muy despacio la gota de sangre resultante del pequeño roce de sus colmillos. Laura no podía apartar la mirada de esos ojos negros como una noche sin estrellas, penetrantes, mientras chupaba descarado su sangre. Sin duda era un vampiro, nunca había estado frente a uno, pero la habían formado para detectarlos. Aquel hombre, de mirada oscura y misteriosa, con ese halo de poderoso deseo a su alrededor, y un cuerpo duro y escultural no podía ser otras cosa.
Rivanok la miró durante unos segundos, y sin liberar sus muñecas, posó su mano libre en el muslo de Laura. Comenzó a ascender muy lentamente, estimulando cada terminación nerviosa, hasta llegar a su nalga. Con su amplia mano, la abarcó por completo y presionó con fuerza. Laura gimió frustrada, odiaba la dilación de aquel momento angustioso, pero a su vez, no podía obviar aquella poderosa caricia.
Rivanok volvió a acercar su boca a los labios de Laura, esta vez para lamer con la punta de la lengua primero el inferior y después el superior. Laura dejó entreabiertos los labios de manera inconsciente, y el vampiro aprovechó para introducir la lengua en el interior de su boca, buscando la de su presa con anhelo. Cuando la encontró, la acarició y succionó, y una vez saciado, se despegó de su boca y fue acariciando con los labios la piel de Laura, desde la mandíbula hasta el hueco de su cuello. El cuerpo de la chica se tornó más flojo, más caliente, estaba cayendo bajo el influjo del depredador, ¿cuándo acabaría esa dulce tortura? Supo que sus súplicas habían sido atendidas, cuando la sujeción del vampiro se debilitó. Rivanok se la quedó mirando durante unos segundos, con un destello de sorpresa y orgullo en su mirada, esa pequeña delicia había conseguido engañarle. Acto seguido se desplomó ante Laura, con una flecha de madera clavada en su espalda.

- ¿Estás bien, Laura?- Aitor se dirigió hacia ella corriendo, con un gesto de preocupación en su rostro- ¿te ha llegado a morder?
- No…, creo que estoy bien- Laura estaba desconcertada-. ¿Lo has matado?
- No, ojalá pudiera, pero lo necesitamos vivo para que cante donde están los demás de su clan- Aitor seguía dando vueltas alrededor de Laura, y tocando su cuerpo, para comprobar que no estuviera herida-. Ha estado muy cerca, siento haberte dejado sola.
- No te preocupes, creo que no me quería matar.
- ¿De qué hablas?- susurró Aitor con tono furibundo- Ya sabes que los vampiros son unos salvajes, unos sucios bastardos que nos dedicamos a aniquilar.
- Lo sé, pero me imaginaba algo más fiero- se notaba la inseguridad en la voz de la chica- . Hay mucho de humano en ellos.
- Mira, es normal que estés aturdida- cortó Aitor tajante. Su tono era frío, el de un cazador de vampiros con años de experiencia-, pero yo los conozco bien, y tú estarías muerta si no llego a venir. No les busques el lado bueno, no lo tienen.

Y con esas palabras, Aitor cargó a Rivanok al hombro, y salió de aquella lúgubre mansión. Laura lo siguió hasta la furgoneta en la que habían venido, aquella misma que la recogió hacia ya cinco años. En aquella ocasión ella tenía doce años, y sus padres le descubrieron que ella pertenecía a un linaje ancestral de cazadores de vampiros, y que tendría que formarse para luchar contra ellos. Aquella había sido su primera noche de caza, y había conseguido atrapar a uno. Todos en la academia de cazadores estarían impresionados, pero ella no se sentía bien, ¿por qué? Miró de reojo el cuerpo de Rivanok mientras lo metían en la furgoneta, y recordó al fijarse en sus manos, la forma que había tenido de acariciarla. Se forzó en no pensar en ello, aquel ser era un asesino. Pero también era cierto que Aitor no lo era menos, bajo sus manos habían muerto cientos de vampiros, ¿estaría justificada aquella caza indiscriminada, o habría algún misterio detrás de la misma?
Se acomodó en el asiento del copiloto, mientras Aitor ponía en marcha la furgoneta. El cuerpo del vampiro traqueteaba dando bandazos en la parte trasera de la misma. Al día siguiente llevarían a cabo su interrogatorio, y si era posible, ella se encargaría de realizarlo. Laura Boniet no era una chica que se amilanara ante nada, y le gustaba la verdad. Lucharía por ella, pensó, mientras miraba el cuerpo del vampiro, por la rejilla que lo separaba de él, con curiosidad. Su primera noche de caza había sido un éxito, pero no podía ignorar la sensación de que una llama había empezado a arder en su interior, muy sutilmente, pero podía sentir sus cosquillas.

domingo, 30 de enero de 2011

Proyecto Adictos a La Escritura: Cambio de Visión

Hoy os traigo mi relato del proyecto del mes de enero de Adictos a la Escritura. Consiste en contar la historia desde dos puntos de vista distintos, en mi caso, desde el punto de vista de los dos únicos protagonistas. Primero la dama y después el caballero...



Lo he encontrado. He fijado mi vista en él, sé que va a ser mío en unos pocos minutos. Mi corazón empieza a latir acelerado, se anticipa a la excitación que sabe va a tener dentro de poco. La piel empieza a arderme, mi sangre es como lava volcánica que abrasa a su paso. Una noche cualquiera me conformaría con un humano del montón, pero hoy no. Hoy necesito un nictún, un elegido de la noche. Solo él podría saciarme en este momento, darme todo lo que necesito. Y no es fácil encontrar a uno de ellos, así que no voy a desaprovechar mi oportunidad. Los nictún son hijos de la diosa Oscuridad, tienen forma humana, pero realmente son entes de energía. Las habladurías dicen que cuando no guardan forma física, son polvo de estrellas. A la diosa Oscuridad le encanta la pomposidad, pero no seré yo quien la critique, ya que los creó entre otras cosas para saciar la sed extrema de los de mi especie.
Me escondo entre las sombras de la pista de baile, iluminada con esos focos intermitentes, que crean un ambiente oscuro y brumoso, gracias también al humo que sale por un cañón del lateral de la sala. Él está apoyado de lado en la barra, tomando despreocupado un cubata. No puedo despegar la vista de su figura, es magnético para mis sentidos. Y guapo. Es un cañonazo. Moreno, con el pelo casi a la altura del hombro, espalda ancha y bien torneada. Lleva una camiseta de manga corta, que se ajusta muy bien a su musculoso brazo. Y unos vaqueros muy bajos, que resaltan un culo increíble. No me apetece seguir esperando, así que salgo de las sombras y me acerco lentamente a él. Parece distraído, no lo acompaña nadie. Atravieso la pista de baile, donde chicos y chicas bailan descontrolados al son de “I love the way you lie”. No despego la mirada de él, pero parece que aún no ha captado mi presencia. Su aura con un leve matiz luminoso lo distingue de todos los demás. Cuando estoy a apenas dos pasos de él, de pronto vuelve su mirada hacia mí. Sus ojos son grises oscuros, y brillan con algo que no sé identificar, ¿desafío? Lo que sí sé es que no aparta la mirada, la mantiene fija y no muestra ni un ápice de vacilación. Acepta mi presencia como si ya supiera que yo iba a estar en aquél lugar. Su seguridad hace que se me encoja un poco el estómago, pero no soy una mujer que tema a nada. Después de varios siglos vividos, de miles de guerras libradas, de la sangre derramada y bebida, y de cientos de hombre que han pasado por mi lecho, es difícil sorprenderme. Pero nunca un nictún me había mirado de ese modo, retándome.
- Parece que te has pensado venir a mi encuentro- me mira con una ligera sonrisa colgando de sus carnosos labios-, ¿pensabas dejarme pasar?
- Para nada, pero antes me apetecía disfrutar un poco- suelto con desinterés.
- Conmigo te lo vas a pasar mejor que con lo que estuvieras haciendo.
Y alargando una mano, me coge la mía con firmeza y se encamina hacia la puerta del local. Vaya tío más arrogante. Mal empezamos. Saca un pequeño mando del bolsillo de su pantalón y abre un coche blanco, un Scirocco, aparcado unos metros más adelante, a nuestra derecha. Me invita a entrar con un gesto de su mano, mientras él se introduce en el asiento del conductor. Se quita la camiseta, echándose el pelo negro azabache hacia atrás y deja expuesto su cuello ante mí, recostándose en el asiento. Aturdida por la espontaneidad del nictún, me acerco un poco a él, que no deja de mirarme en ningún momento. No hacen falta las palabras, él sabe lo que yo quiero, y yo se que él me lo permitirá. Me siento a horcajadas sobre sus muslos, para tener un mejor acceso a su cuello. Acerco mis labios lentamente, con cierta vacilación, este nictún me aturde un poco. Rozo con la punta de la nariz el punto exacto donde el pulso late más fuerte, y con un ligero dolor, compruebo que mis colmillos responden a su esencia. Lo miro una vez más a los ojos, esos pozos grises y perturbadores, y sin más dilación, hundo mis colmillos profundamente en su tierna carne. La sangre fluye en mi interior, ilumina todo mi ser, y me eleva hasta el cielo. Bendito polvo de estrellas.

Ella está escondida entre las sombras de la discoteca. Desde que he llegado he captado su aroma, ese olor tan peculiar de los nizab, los semivampiros de mi diosa. Huelen a chocolate caliente, con un poco de caramelo. Delicioso. Sé que me está vigilando. Para ella, un nictún como yo le puede servir para no alimentarse en varias semanas. Los nizab necesitan la sangre para estar fuertes en su constante lucha contra los seres luminosos. Y dicha lucha es necesaria, no hay luz sin oscuridad, si no ¿cómo diferenciaríamos una de otra? La chica se acerca a mí, contoneándose provocadora. Tiene una larga melena rubia oscura, como la miel, y un cuerpo en cuyas curvas podrías fácilmente perder la razón. La miro fijamente, y sé que eso la desconcierta. Ella no ha captado que yo también he percibido su presencia, desconoce que esperaba aquella noche desde hace semanas. La profecía me lo había revelado.
- Parece que te has pensado venir a mi encuentro- la miro divertido -, ¿pensabas dejarme pasar?
- Para nada, pero antes me apetecía disfrutar un poco- noto la curiosidad en su voz
- Conmigo te lo vas a pasar mejor que con lo que estuvieras haciendo.
Sé que no le sienta bien mi osadía. Se tensa al oír mis palabras. A los nizab les gusta llevar la voz cantante, y ella tiene aspecto de ser autoritaria. Y preciosa. Pero yo llevo demasiado esperando como para dejar que ella lleve las riendas. La cojo de la mano, y como ella no lo espera, aprovecho ese momento de debilidad para conducirla a la calle. Me apetece un poco de intimidad. La llevo a mi coche, bajo su atenta mirada. Su mano es pequeña y suave. Me duele soltarla para meternos en el vehículo. Una vez en el interior fijo mi mirada en aquellos ojos verdes como la hierba recién cortada, unos ojos de depredador que me cortan la respiración. El corazón comienza a latirme con más fuerza, me quito la camiseta y quedo expuesto ante ella. Ante aquella diosa de la belleza, que tengo que llevar a mi jefa. Yo seré su guía a partir de ese momento en la misión que tienen preparada para ella. La nizab se acerca a mí con las pupilas dilatadas, un poco titubeante. Para mi gozo infinito, se sienta sobre mis piernas, y lleva sus dulces labios hasta mi cuello, acariciándome con dulzura. Cómo me hubiese gustado abrazarla, aunque la habría asustado, y lo más seguro es que me atacara. Los nizab eran desconfiados por naturaleza. Me mira un momento, interrogándome, intentando ver dentro de mí, buscando mi aceptación. Le mantengo la mirada con seguridad, con orgullo por tener a esa mujer tan cerca de mí. Baja la cabeza, clavando sus colmillos en mi cuello, y en medio del éxtasis que empiezo a sentir, intento concentrarme para poner en marcha el coche. La diosa nos espera, y es mejor no impacientarla.

sábado, 22 de enero de 2011

"El libro de Jade" Lena Valenti




Por fin el día de Reyes pude tener en mis manos este libro que tantos meses he ansiado: "El libro de Jade" de Lena Valenti, que pertenece al género de narrativa romántica/fantástica adulta. Además también tengo "El libro de la sacerdotisa", los Reyes pidieron ambos a la editorial Vanir, y casi se me para el corazón cuando vi que ¡estaban firmados por Lena!

Me he esperado un día a escribir esta reseña tras leerme el libro, porque si no os iba a coaccionar de todas las maneras que conozco para que lo comprarais con la emoción del momento, pero creo que no es muy ético eso de la coacción. Ahora también os animo pero de una forma más objetiva, con pruebas.

Resumen: Eileen es una joven de 22 años, que vive en Barcelona, con una vida acomodada. Tiene dos amigos del alma, Ruth y Gabriel, un perrito precioso, y un padre para el que trabaja, Mikhail, que es un científico oscuro y que nunca la ha querido. Acaba de terminar la carrera, y tiene muchos proyectos de futuro. Pero una noche aparece en su balcón el hombre más indescriptiblemente arrebatador y maravilloso que haya conocido en su vida, y también el más cruel y malvado, Caleb. Éste es un vanirio, un ser inmortal creado por los dioses para proteger a la humanidad del mal. Caleb busca la venganza por la matanza que está llevándose a cabo entre los de su especie, y uno de los responsables de dicha matanza es el padre de Eileen. Por eso tanto Mikhail como Eileen deberán pagar por lo que está ocurriendo con los vanirios.
A partir de ese fatídico día toda la vida de Eileen dará un vuelco, caerá por un barranco infinito y cambiará por completo. Conocerá a vanirios y berserkers, descubrirá que nada es lo que parece, que el mal habita en cualquier lugar y que ... Del odio al amor no hay más que un mordisco

Bueno no voy a hacer un comentario ordenado ni con tecnicismos, porque este libro despierta demasiado mis emociones más profundas como para que pueda llevar orden alguno. El ritmo narrativo de Lena es muy fluido, muy natural, con buenas descripciones de los escenarios, que en ningún momento resultan tediosas. Me encanta el vocabulario que emplea, que define estupendamente a cada personaje. Vamos que aunque no se reflejara quién está diciendo la frase, tú te lo imaginas. Creo que es un recurso estupendo meter frases en gaélico, y da que pensar que ha habido un trabajo de documentación muy bueno de base. Reflejo de esto también es la parte de mitología, que aunque haya también mucha creatividad en la misma, se nota que ha investigado. Los diálogos son INCREÍBLES de verdad, cuanto fuerza derrochan, así como ingenio.

Los personajes me han gustado muchísimo, tanto humanos como vanirios y berserkers. Aileen es una chica con fuerza y carácter, cabezona, que no se deja amilanar por nadie, pero que no es para nada inmune a Caleb. Caleb es un guerrero inmortal, un hombre capaz de derretir el acero con solo una mirada de esos ojos verdes que quitan la razón... con un cuerpo que debería ser delito, porque es imposible no pensar en él y en como arrancarle la ropa; posesivo y mandón. En seguida os atraparán, así como los personajes secundarios, que tienen mucha importancia en la historia, salen mucho, dan mucho juego y están perfectamente definidos. Pero no os adelantaré nada de ello, tendréis que verlo con vuestros propios ojos. La relación entre Aileen y Caleb es tan intensa que casi da miedo, la magnitud y fuerza de sus sentimientos de todo tipo es tan tremenda que ha impactado sobre mi y me ha dejado extasiada.

Por último destacar que en este libro encontraréis escenas de acción trepidantes, misterio e inventos ingeniosos, y un sexo que os dejará sin aliento. Y es que yo he descubierto una cosa con este libro, por una parte está hacer el amor y por otra muy distinta hacer el amor a lo vanirio y en concreto si en el acto en cuestión está Caleb. Solo puedo decir que esas escenas bien podrían hacer arder el mismísimo infierno.

Este libro me ha creado ADICCIÓN PURA, necesidad por seguir leyendo, una necesidad visceral de continuar, me ha dado taquicardia y he hiperventilado, de verdad que no tenía ni hambre ni sueño ni nada solo quería leer, leer y leer. Y ahora tengo un síndrome de abstinencia que no veas, estoy deseando empezar a leerme "El libro de la sacerdotisa". Bueno ya veis, que este libro es pura droga, pero de la buena, y que os lo recomiendo fervientemente, a mi me ha gustado con locura, siempre que os guste esta temática y aunque no soláis leerla, creo que os gustará igualmente mucho.

Besossssss

domingo, 2 de enero de 2011

"Cazadores de sombras. Los orígenes. Ángel Mecánico" Cassandra Clare.




¡¡Feliz año a todos en primer lugar!! Espero que lo hayáis pasado muy bien en las diversas comidas familiares o fiestas de fin de año, y que este nuevo año traiga vientos de felicidad, superación y amor para todos vosotros.

OS traigo el primer libro del año de la fantástica Cassandra Clare, que ya nos deleitó el pasado año y el anterior, con su fantástica saga "Cazadores de Sombras".
Este nuevo título "Cazadores de Sombras. Los Orígenes. Ángel mecánico", nos lleva al año 1878, al Instituto de Cazadores de Sombras de Londres.
Tessa Gray viaja de Nueva York a Londres, tras la muerte de su tía Harriet, para reencontrarse con su hermano. Pero muy pronto descubrirá que quién la espera en el puerto no es su hermano, sino miembros del Club Pandemonium, en el que conviven subterráneos y mortales aficcionados al mundo de las sombras. Los miembros de este club la secuestran, ya que Tessa no lo sabe, pero posee un don muy valioso codiciado desde hace mucho tiempo. Pronto es rescatada por los Cazadores de Sombras, y con ella, empezará su descubrimiento sobre el mundo de las sombras. También descubrirá que tanto la fragilidad y delicadeza, como las maneras rudas, irónicas y aparentemente perversas pueden ser igualmente atrayentes.

La prosa de Cassandra la he encontrado tan buena como siempre, correcta pero fácil de seguir, descripciones detalladas pero nada pesadas. Diálogos con mucho ritmo, y muy frecuentes, con lenguaje bien adaptado a la época que quiere reflejar. La exactitud a la hora de describir las calles de Londres es muy buena, se nota el trabajo de documentación de base. También refleja bien las costumbres de la época, con sus reflejos en los distintos personajes. Me han encantado los guiños a la literatura que hace durante toda la obra, así como las frases al principio de cada capítulo.

Los personajes me han gustado bastante. Tenemos a una Tessa con coraje, con un pasado que se hace ver sólido gracias a los recuerdos que van salpicando el texto de los consejos que le daba su tía. Tessa no se deja pisar, y contesta muy aguda a las provocaciones de Will Herondale (me encanta el nombre y el apellido, su resonancia), creando unos diálogos estupendos. Will es un protagonista masculino excelente, y conjuga muy bien con Jem, el otro protagonista masculino, extremo opuesto de Will, pero ambos con su toque de oscuridad. Jessamine tiene mucha fuerza, es un poco interesada, incluso déspota, pero responde estupendamente ante situaciones de crisis y ayudando a los demás. Tenemos otros personajes también importantes muy bien construidos que iréis descubriendo, ya que Cassandra nos trasmite de una manera muy efectiva la forma de ser de los personajes, sobre todo con los diálogos. Incluso encontrareis algún personaje de la saga anterior.

En esta historia de Cassandra Clare nos encontramos con una trama repleta de intrigas, acción y por supuesto amor, pero ese amor sumamente complicado y con claro-oscuros que tanto gusta a esta autora, una de mis favoritas. Lo recomiendo, por supuesto.

¡¡Que os traigan muchas cositas los Reyes Magos!!